SALVATOR MUNDI: LA GRAN OBRA DE LEONARDO DA VINCI

Esta entrada del blog se sale de mi “zona de confort”, lo dejo claro desde ya, soy amante de la Historia del Arte, pero no soy historiador del arte, por tanto, lo aquí expuesto será tratado con el máximo respeto. Ante todo reconozco mis carencias, sin embargo, es mayor la curiosidad que la culpa,  por lo que no podía dejar pasar una oportunidad como esta debido a los nuevos acontecimientos sobre esta pintura. El arte del Renacimiento para mí es el momento cumbre de la expresividad y creatividad  humana: armonía; simetría; la búsqueda de la belleza y la recuperación del mundo romano y helenístico; todos tienen cabida en este período.

La historia detrás del cuadro

Podría empezar como se acostumbra por estos lares realizando una breve biografía y análisis de la trayectoria del polifacético Leonardo Da Vinci, pero como hay cientos de biografías (y mejores seguro que la que yo podría realizar) he decidido centrarme en una de las obras del humanista, su famoso (no sin mérito) y magnífico: Salvator Mundi.

La historia que envuelve a muchas de estas obras pictóricas no sé por qué motivo pero siempre son curiosas: que si fueron robadas, que si  desaparecieron tras cierta guerra, que fue dañada por tal transeúnte, etc.

Y esta obra en cuestión no es menos, fue vendida por un precio irrisorio hacia 2005, sin ser conscientes de su verdadero valor, esto se debió al estado en que se encontraba, pues necesitaba una restauración urgente.

414px-Salvator_Mundi,_2006-07_photograph,_after_cleaning
Figura 1. Estado original del cuadro Salvator Mundi, hacia los años 2006-2007 antes de la restauración.

Asimismo, pasó por varias manos e incluso estuvo expuesto temporalmente en museos y/o pinacotecas como la National Gallery de Londres, hasta que en el año 2017 fue vendido mediante la famosa casa de subastas Christie´s  por un precio de 450, 3 $ millones, convirtiéndose en la pintura subastada mas cara de la historia. Actualmente su paradero es desconocido, lo que incrementa aún más el aura misteriosa que envuelve a esta obra y a la par que aumentan las sospechas sobre la misma, pues se sospecha que fuese una copia del artista, no un original. Como se observa, su historia es digna de una novela de esas que escribe Dan Brown (y que detesto, lo siento tenía que decirlo).

Descripción del Salvator Mundi

Pintura  de temática religiosa en formato rectangular conocida con el título de Salvator Mundi (c. 1500) , cuyo autor es Leonardo Da Vinci. Ésta a su vez se encuentra en perfecto estado de conservación. Las medidas de la obra pictórica son: 45, 4 cm x 65, 6 cm.

458px-Salvator_mundi_Léonard_de_Vinci
Figura 2. Salvator Mundi, óleo sobre tabla. Leonardo Da Vinci, c. 1500.

En cuanto a los materiales, se percibe que la pintura está realizada con óleo sobre una tabla de nogal. A destacar en la composición el empleo de claroscuros, existe un gran contraste entre el fondo y la figura representada. Además, cabe mencionar el uso de la técnica del sfumato, apreciable en las vestimentas y rostro vaporoso de la figura.

En referencia al contenido formal de la obra se puede decir al respecto que se trata de una composición en la que se representa un busto masculino identificable con la figura de Cristo orientado al frente en posición de bendición. El rostro es proporcional y armonioso, la figura está tímidamente barbada. Asimismo, el Cristo presenta el cabello rubio oscuro y largo, este cae en bucles por los hombros. Porta a modo de vestimenta una túnica azul celeste y debajo otra vestimenta blanca, con numerosos pliegues y ricos bordados marrones que presentan motivos decorativos exóticos. Por un lado, como ya se ha mencionado, la mano izquierda permanece levantada con los dedos cruzados a modo de bendición. En la mano derecha, con la palma extendida, sujeta el Orbe del Mundo, transparente, que deja atravesar la luz y percibir los ropajes. Probablemente sea un ornamento de roca de cristal, reflejado en esta pintura por el autor. Por otro lado, la figura contrasta con el fondo oscuro del cuadro.

Esta obra en cuestión, podemos enmarcarla en el denominado segundo período del Renacimiento de la pintura italiana (desde los años cincuenta del siglo XV): el Cinquecento, período en el que el autor convivió con artistas de la talla de Miguel Ángel Buonarotti. En el Salvator Mundi se pueden apreciar las características generales de este período histórico-artístico: el interés por la Anatomía, materia en la que destacó Leonardo, siendo sus estudios anatómicos de un realismo asombroso; el interés por el mundo clásico; por la proporción y la armonía, reflejados en la composición de la obra y en el rostro del Cristo. Pero lo que es mas importante: el antropocentrismo y con ello nacen las ganas por vivir de una sociedad recién recuperada de las crisis epidémicas de la Plena y Baja Edad Media, esto supondrá el triunfo de una idea: el individualismo.

Paralelamente, a pesar de que es una obra de temática religiosa, el centro de la composición es el hombre. Lo que representa esta obra encaja perfectamente con el espíritu de cambio que se estaba viviendo en toda Europa: el triunfo de las artes, del Humanismo, pero sobre todo de la Ciencia, que estará en pugna con los dogmas de la Iglesia Católica que se deberá adaptar al nuevo modelo de religiosidad: la devotio moderna. Es el período del mecenazgo, del patrocinio a grandes artistas bajo el amparo de la nobleza y la Iglesia (el Papado), tiempo de las grandes dinastías o linajes modernos, como la de los Médici. Estos permitirán la extensión y creación de obras de todo tipo: mayoritariamente religiosas, pero también de índole mitológica.

Las impresiones (opinión personal)

Esta obra que comento la conocí hacia 2017, hasta entonces mi interés por la pintura renacentista giraba en torno a Sandro Boticelli y las madonas de Leonardo (como La Dama del armiño). He de decir que a diferencia de otros muchos, obras como La Gioconda o Mona Lisa, las concibo como obras “de segunda”, con esto no me refiero a que sea una obra carente de significado o que no haya que apreciar, en absoluto, solo quiero decir que Leonardo realizó mejores obras por las que debe ser reconocido, no solo realizó la Gioconda una obra que por cierto aborrezco por la excesiva publicidad que se le ha dado. Es una obra que ha triunfado y ha permanecido en el recuerdo y memoria colectiva, gracias a multitud de campañas de marketing, “que se vende por sí sola”, pero obras de primera categoría como la comentada pasan mas desapercibidas ante el público en general (para los historiadores del arte y artistas no debería ser así).

¿Cuál ha sido el principal motivo de esta entrada? Los medios informativos. Puesto que han sacado a la luz los resultados de varios estudios que se han estado llevando a cabo sobre el orbe del mundo. Y por otra parte, la curiosidad y querer conocer más la obra del artista.

Si me pongo delante una imagen de este cuadro, en mí,  produce las siguientes emociones: tranquilidad, paz, piedad… siento como si el Cristo me devolviese la mirada, no te juzga,  su rostro es sereno y apacible, armonioso. En paralelo, el fondo negro indica que solo hay que fijarse en el representado, el hombre es el centro de la composición, en su mano porta el orbe, nos habla del sostén del mundo en ese momento de la historia: Dios, la religión, la ideología que moldea y está presente en las mentes de todos y cada uno de los estratos de la sociedad bajomedieval-moderna.

Ese Orbis Terrarum (cuya simbología es interesante, dependiendo del contexto denota un significado u otro: poder, dominio, etc.) deja pasar la luz, puedes mirar a través de él, carece de contenido, es un continente vacío, ¿a caso Leonardo quería decirnos algo con ello? ¿cuál fue su intencionalidad? Yo lo interpreto como un reflejo de la realidad, el mundo es el reflejo de las acciones del hombre y no de Dios. El orbe te deja ver a través de él, no deforma la realidad, te la muestra.

800px-Leonardo_da_Vinci,_Salvator_Mundi,_detail_of_the_left_hand_and_transparent_orb
Figura 3. Detalle del Orbe.

En definitiva es una composición pictórica ante la que me detendría un tiempo indefinido, analizando cada detalle: la vestimenta, el rostro, el orbe…

Confieso que sólo dos veces me he detenido más de un par de minutos para analizar una obra pictórica: El Jardín de las Delicias del Bosco y La Primavera de Sandro Boticelli. Si algún día retornase de nuevo este cuadro a alguna galería o pinacoteca (totalmente imposible), no cabe duda que sería de aquellos cuadros en los que uno “debe perder el tiempo”.

 

Y a vosotros, ¿qué sentimientos o emociones os provoca este cuadro?

 

Agradecimientos:

Tengo que decir que,  para realizar el último punto de este artículo me he inspirado en una entrada de la propietaria del blog: “El arte no viene de Marte”, concretamente en sus pensamientos a las visitaciones encontré una fuente de inspiración al ver de qué forma analizaba una obra artística: desde un punto formal, pero también desde un punto informal, a través de las emociones personales.

Aquí os dejo un enlace al artículo:

https://elartenovienedemarte.art/2019/06/15/pensamientos-en-las-visitaciones-ii/

Bibliografía:

Cordero Valdés, L. (2010). Protocolo para la descripción de obras visuales. Centro de Documentación de Bienes Patrimoniales, pp. 1-12.

Webgrafía:

http://historiadelartecomentarios.blogspot.com/p/modelo-de-comentario.html

https://es.wikipedia.org/wiki/Pintura_renacentista

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/desvelado-secreto-salvator-mundi-leonardo-da-vinci_15052

Imágenes: 

Todas las imágenes de esta entrada proceden de Wikimedia Imágenes, están libres de derechos de autor.

 

 

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s